sábado, 21 de agosto de 2010

Modelo curricular por competencias y la inserción laboral del profesional

Autora:
Dra. Katherine Molina

Educación se entiende como un proceso mediante el cual los individuos adquieren conocimientos, valores costumbres, principios, así como el “desarrollo de habilidades”. (Moreno, 2010) La educación se puede dar de varias formas: la formal, la no formal y la informal. La educación formal hace referencia a los ámbitos de las escuelas, institutos, universidades, módulos; la no formal se refiere a los cursos, capacitaciones, y seminarios entre otras; la educación informal es aquella que abarca la formal, la no formal, y la que está fuera de estos ámbitos y se refiere a la que se obtiene todos los días de la vida mediante la experiencia y las interacción con el medio.
En el plano de la educación formal, se ha recurrido a diversas modalidades de aprendizaje: el conductismo, donde se mira el aprendizaje como la modificación de la conducta por la experiencia. En contraste con este, está el constructivismo, que postula la existencia de estructuras cognitivas internas y mira el aprendizaje como la transformación de esas estructuras cognitivas. Independientemente de la manera en que las personas se eduquen, la realidad es que la educación le otorga a quien la posee, un poder liberador y transformador, y es un proceso permanente que propicia el desarrollo personal, el acceso a la cultura y la ciudadanía activa (Organización Internacional del Trabajo, 2005) (OIT).
Anteriormente la educación se impartía en las aulas, y las instituciones eran la única vía de enlace entre la educación formal y las personas. Hoy en día existen otros medios de comunicación que permiten el acercamiento al conocimiento, tal es el caso del internet, que ha venido a ampliar la brecha que existía en cuanto al acceso a la información, y ofrece alternativas de educación utilizando este medio para tal efecto.
Por otro lado, la situación de la educación tiene que ver con el hecho de que el conocimiento no es estable, este se modifica, se amplia e incluso deja de ser pertinente, de acuerdo con las mismas variaciones que se van dando en todos los ámbitos en que esta implícito, de esta manera, “constantemente cambia su valía y permanencia”. (Brunner, 2000).
Con el advenimiento de los nuevos contextos sociales, culturales y económicos, las personas necesitan nuevas competencias para desenvolverse adecuadamente en tales contextos. Es aquí donde aparece el término de competencias, como uno que abarca los conocimientos, las aptitudes y el saber hacer, que se dominan y aplican en un contexto específico (OIT, 2005).
La lógica del enfoque de competencia incorpora como concepto central que el valor de los conocimientos no se asocia a su posesión, sino al uso que ellos permiten. (Rama, 2009) De acuerdo con esto, se puede hablar entonces de tantos tipos de competencias, como fenómenos específicos existan que requieran de la aplicación de habilidades particulares. Así, se puede hablar de competencias tales como: tecnológicas, sociales y de comunicación, teóricas y psicopedagógicas entre otras.
En esta nueva era de globalización y demanda laboral, en lo que al profesional actual respecta, este debe ser visualizado como parte de ámbitos productivos complejos y flexibles que implican complejas y diversas interacciones sociales y de competencias no sólo asociadas a los conocimientos académicos propios de su área de especialidad, sino a una amplia variedad de otros saberes y ámbitos de acción. Es a la luz de estos conceptos, donde el modelo curricular basado en competencias cobra un valor fundamental en el proceso de inserción del profesional en la sociedad actual. Como ya es bien sabido, existen decenas de clasificaciones de competencia (Rama, 2009), y la designación de las mismas responde a un imperativo de orden, en el cual las instituciones las asocian a los saberes, la misión y objetivos conllevan a la construcción del perfil propio de competencias que ella pretende desarrollar. En definitiva, a pesar de que se elija una u otra clasificación, estas se deben considerar como una guía u orientación que faciliten la construcción de las competencias, en cuanto a sus componentes teóricos y prácticos.
En este sentido, la Universidad, como ente superior y formador, adquiere características y funciones propias dentro de su estructura, pero también dentro del sistema social. La función social de la universidad no resulta nunca la misma, porque el sistema social es un proceso dinámico y complejo de manera que la universidad está obligada a reconfigurar de manera constante su idea de función social. Es así, como esta institución, en el marco de ser productora de conocimientos y colaboradora con la sociedad mediante la producción de profesionales, debe incorporar componentes que permitan la incursión efectiva de profesionales proactivos y competentes en la sociedad.
De esta manera, el promover currículo por competencias constituye entonces un instrumento de cara tanto los aprendizajes, como a la movilidad y al empleo, ya que permite entre otros: “fomentar la transparencia en los perfiles de las titulaciones, promover un mayor énfasis en los resultados de los procesos de enseñanza, desarrollar un paradigma centrado en los estudiantes, promover nuevas dinámicas de enseñanza para apropiarse de las competencias específicas y genéricas y articular diversidad de aprendizajes, ampliar los niveles de empleabilidad y crear un lenguaje común para la movilidad profesional asociado a los créditos” (Rama, 2009).
El modelo basado en competencias, difiere de otros modelos como el tradicional, en que en contraste con otros modelos en el hecho de que la competencia no proviene solamente de la aprobación de un currículo basado en objetivos cognitivos, sino de la aplicación de conocimientos en ambientes reales, abriendo la posibilidad de transformar experiencias de aprendizajes en competencias específicas.
La educación en un mecanismo liberador y quien la posee es capaz de transformar, formar y cambiar. En el ámbito de la educación formal la universidad es el último escalón para la preparación de individuos socialmente competentes. En este sentido, la preparación de los futuros profesionales debe estar basada en la identificación previa de necesidades y demandas para el trabajo y la vida en la sociedad.
Es así como, las instituciones deben asumir la responsabilidad principal de invertir en una educación y formación de calidad, previa al empleo, reconociendo que es fundamental disponer de docentes y formadores cualificados, es en este contexto, donde la institución educativa debe replantear su metodología y visión, y plantear el aprendizaje por competencias como una herramienta en el aprendizaje efectivo de cada persona, el cual a su vez es diferenciado y específicos, más allá de estar demarcado al ejercicio de un campo profesional.
La ventaja del modelo por competencias sobre otros modelos, cuando se habla de insertar al profesional, consiste en que este es un enfoque de largo plazo, que hace énfasis en que las competencias profesionales requieren ser mantenidas e incrementadas, y ellas se retroalimentan en cada persona según sus propias especificidades e interrelaciones. Esto, obliga a tener un sistema de actualización continua para ir reforzando y aumentando las mismas, facilitando la empleabilidad de acuerdo con las características particulares del mercado laboral, del perfil de la demanda y del modelo de desarrollo en el cual está inserto el trabajo profesional, que contribuye de manera efectiva y productiva con la construcción del capital humano necesario para el desarrollo social.

Referencias Bibliográfica
Carrillo, M. y Mosqueda, C. (s.f.). La función social de la universidad: concepto, transformaciones y perspectivas en el tiempo. Ponencia presentada en el 6to Congreso Internacional Retos y Expectativas de la Universidad: El Papel de la Universidad en la Transformación de la Sociedad. Recuperado el 8 de mayo, 2010, de: http://www.congresoretosyexpectativas.udg.mx/Congreso%206/

Martínez, E. (2009, julio-diciembre). Modelo y modelos curriculares en la solución a los problemas educativos. Revista de Ciencias de la Educación de la Universidad de Carabobo, Vol. 19, Nº 34. Recuperada el 7 de marzo, 2010, de: http://servicio.cid.uc.edu.ve/educacion/revista/a3n6/3-6-13.pdf

Moreno, M. (2009). El desarrollo de habilidades como objetivo educativo. Una aproximación conceptual. EDUCREA. Consultado en 09,07, 2010 en http://www.educrea.cl/documentacion/articulos/aprendizaje/18_desarrollo_habilidades_aproximacion_conceptual.html.

Organización Internacional del Trabajo. (2005). Recomendación 195 sobre el desarrollo de los recursos humanos: educación, formación y aprendizaje permanente. Ginebra: publicaciones OIT.

Rama, C. (6 de noviembre, 2009). Mercados laborales y competencias profesionales. Ponencia en el Colegio de Periodistas, San José, Costa Rica.

Schmal, S. (2008). Una metodología para el diseño de un currículo orientado a las competencias. Ingeniare. Revista chilena de ingeniería, 16, 147-158.

Tejada, J. (2000). La educación en el marco de una sociedad global: algunos principios y nuevas exigencias. Revista de Currículum y Formación del Profesorado, Vol. 4 (1). Archivo electrónico.

Hacia la educación por competencias...

Autor:

Dr. Adrián Gómez Fernández


La sociedad está en una transformación constante, tanto en materia económica, social, política, cultural, como educativa. La producción de grandes avances tecnológicos y científicos han producido cambios socio-culturales importantes, haciendo que la sociedad asuma esos retos en la información y el conocimiento.

En un pasado, cuando se le preguntaba a los alumnos qué relación existía entre lo que se hace en la escuela y la vida afuera de ella, se encontraba la respuesta presentida y temida: ¡Ninguna!. No se daba una formación real, basada en el futuro profesional, sino en insertar conocimiento teórico, el cual no siempre estaba adecuado a la realidad externa. Parecía ser predecible que para lo único que servía un título universitario era para que obtener una mejor posición y tener una mejor remuneración, ya que lo aprendido en sus años de estudios era completamente diferente de cara al trabajo.

La educación no enseñaba a resolver los problemas, enseñaba cómo operar. Hay conocimientos que no se utilizaban en la práctica, por lo tanto, la educación proporcionaba una cantidad de conocimiento teórico bastante grande, pero que no eran prácticos para la vida profesional. Así mismo, la situación mundial a obligado a la sociedad y a la empresas a exigir a las universidades la formación de profesionales con características diferentes.

Aguiar (2005) afirma que “los organismos internacionales proponen los porqué y para qué de la educación, señalan cuáles deben ser los valores a fortalecer, las actitudes y competencias ha desarrollar, qué tipo de educación posibilitará que el individuo y la sociedad alcancen el bienestar“ (pp 47). Esto ha fomentado que en la sociedad comercial y en el mundo comercializado se desarrolle una necesidad de la obtención de un título de grado superior, básandose en competencias que deban tener los profesionales para su desempeño en las necesidades de la sociedad actual, así como dando un viraje a la educación tradicional, convirtiéndola en una educación más enfocada en el alumno. Marin (2003) afirma que “perfil de desempeño por competencias comprende los dominios conceptuales, procedimentales y actitudinales que de manera general integran la formación que deberán tener los estudiantes al concluir sus estudios de licenciatura, de acuerdo con los propósitos curriculares“ (pp, 16).

El término competencia, entonces, puede ser definido de manera general como un "saber hacer, sobre algo, con determinadas actitudes", es decir como una medida de lo que una persona puede hacer bien como resultado de la integración de sus conocimientos, habilidades, actitudes y cualidades personales. Para Posada (2005), este concepto es “bastante amplio, integra conocimientos, potencialidades, habilidades, destrezas, prácticas y acciones de diversa índole (personales, colectivas, afectivas, sociales, culturales) en los diferentes escenarios de aprendizaje y desempeño“ (p. 1). De esta manera, el nuevo profesional graduado con esta nueva visión educativa, obtendrá la formación en áreas como el pensamiento crítico y creativo y resolución de problemas, obteniendo competencias necesarias para su desempeño laboral.

Entre las desventajas que se pueden citar al ver este nuevo paradigma, es que todo quede en el plano del discurso, que se vea como una obligación y no como una nueva forma que debe ser tomada por convicción y elección. Que se la falta de perseverancia, que sea vista como una moda o algo que se debe cumplir por norma o para poder llegar a acceder a otros niveles en el área de la docencia. La Universidad que vea en este enfoque su forma de enseñanza, debe de hacerla ver al mismo tiempo en su equipo docente, no en unos, sino en todos, ya que se está acostumbrado al sistema educativo conductista, el cual por muchos años ha sido muy cómodo, y del cual muchos aún no quieren salir (Corrales, 2007).

Algo importante de parte de este rol que toma la Universidad en la formación por competencias, está la formación curricular y en la capacitación del docente como un elemento clave que se constituye en un facilitador o guía en el aprendizaje. En este aspecto, el alumno se convierte en un agente activo en el proceso. Esto para que se puedan formar profesionales capacitados para una vida profesional de larga duración, donde se limiten a poner en práctica sólo los conocimientos durante su formación, sino que logren adaptarse al medio cambiante en que se encuentran.


Referencias bibliográfica

Aguiar, M. (2005). Las competencias profesionales: algo más. Revista de Educación y Desarrollo; pp 45-52. Consultado el 4 de julio de 2010 en http://www.cucs.udg.mx/revistas/edu_desarrollo/anteriores/4/004_Aguiar.pdf

Corrales, S. (2007). La misión de la universidad en el siglo XXI. Revista Razón y Palabra, 57. Consultado el 5 de Julio de 2010 en: http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n57/scorrales.html

Marín, R. (2003). El Modelo Educativo de la UACH: Elementos para su Construcción. México: UACH/Dirección Académica. Consultado el 10 de agostohttp://comunidad.uach.mx/wgutierr/modeloeducativoUACH.pdf

Posada A (2005). Formación Superior Basada en Competencias, Interdisciplinariedad y Trabajo Autónomo del Estudiante, Revista Iberoamericana de Educación, Facultad de Educación, Universidad del Atlántico, Colombia. Consultado el 6 de julio de 2010 en http://www.rieoei.org/deloslectores/648Posada.PDF

viernes, 20 de agosto de 2010

LOGROS INDISPENSABLES PARA LOS ESTUDIANTES DEL SIGLO XXI


http://www.eduteka.org/SeisElementos.php

Los elementos descritos a continuación con la denominación de “Logros indispensables para los estudiantes del Siglo XXI” hacen referencia a las habilidades, el conocimiento y las competencias que deben dominar los estudiantes para tener éxito tanto en la vida personal como en el trabajo, en el presente Siglo.

1 ASIGNATURAS CURRICULARES BÁSICAS Y TEMAS DEL SIGLO XXI

El dominio de asignaturas curriculares básicas y de temas del Siglo XXI son esenciales para los estudiantes de hoy. Estas asignaturas incluyen:

  • Español, lectura o lenguaje.
  • Otros idiomas del mundo (Inglés)
  • Artes
  • Matemáticas
  • Economía
  • Ciencias
  • Geografía
  • Historia
  • Gobierno y Cívica

Además de estas asignaturas, creemos que las Instituciones Educativas (IE) deben ir más allá de un enfoque por competencias básicas en las áreas fundamentales del currículo y promover la comprensión de contenido académico de mucho más alto nivel, incorporando temas interdisciplinarios del Siglo XXI dentro de las citadas materias:

Conciencia global

  • Utilizar habilidades del Siglo XXI para comprender y atender temas globales
  • Aprender de y trabajar colaborativamente con personas que representan diversas culturas, religiones y estilos de vida, con un espíritu de respeto mutuo y de diálogo abierto en contextos personales, de trabajo y comunitarios.
  • Entender otras naciones y culturas, lo que incluye el uso de idiomas distintos al español

Alfabetismo económico, financiero y de emprendimiento

  • Saber cómo hacer escogencias económicas personales apropiadas
  • Entender el papel que juega la economía en la sociedad
  • Utilizar habilidades de emprendimiento para acrecentar la productividad en el puesto de trabajo y en las opciones profesionales

Competencias Ciudadanas

  • Participar efectivamente en la vida civil manteniéndose informado y entendiendo los procesos gubernamentales
  • Ejercer los derechos y obligaciones ciudadanos a nivel local, estatal, nacional y global
  • Entender las implicaciones locales y globales de las decisiones cívicas

Conocimiento básico sobre salud

  • Obtener, interpretar y comprender tanto información como servicios básicos de salud y utilizar esa información y esos servicios de maneras que promuevan la salud
  • Comprender las medidas preventivas tanto en la salud física como en la mental, incluyendo dieta adecuada, nutrición, ejercicio, evitar el riesgo y reducir el estrés
  • Usar la información disponible para tomar decisiones adecuadas respecto a la salud
  • Establecer y monitorear metas personales y familiares en materia de salud
  • Comprender temas de salud pública y de seguridad, nacionales e internacionales

2. COMPETENCIAS DE APRENDIZAJE E INNOVACIÓN

Las habilidades de aprendizaje e innovación se están reconociendo como aquellas que separan a los estudiantes preparados para los ambientes de vida y de trabajo del Siglo XXI, cada vez más complejos, de aquellos que no lo están. Hacer énfasis en creatividad, pensamiento crítico, comunicación y colaboración es esencial en la preparación de los estudiantes para el futuro.

Competencias de creatividad e innovación

  • Demostrar originalidad e inventiva en el trabajo
  • Desarrollar, implementar y comunicar nuevas ideas a otros
  • Tener apertura y responder a perspectivas nuevas y diversas
  • Actuar con ideas creativas para realizar una contribución tangible y útil en el campo en el que ocurre la innovación

Competencias de pensamiento crítico y solución de problemas

  • Ejercer un razonamiento completo para la comprensión
  • Tomar decisiones y realizar escogencias complejas
  • Entender la interconexión entre sistemas
  • Identificar y formular preguntas significativas que aclaren varios puntos de vista y conduzcan a mejores soluciones
  • Enmarcar, analizar y sintetizar información con el objeto de solucionar problemas y responder preguntas

Competencias de comunicación y colaboración

  • Articular pensamientos e ideas con claridad y efectividad mediante comunicación oral y escrita
  • Demostrar habilidad para trabajar efectivamente con diversos grupos
  • Actuar con flexibilidad y voluntad para ayudar en la realización de los acuerdos necesarios para alcanzar una meta común
  • Asumir responsabilidad compartida para trabajar de manera colaborativa

3. COMPETENCIA EN MANEJO DE INFORMACIÓN, MEDIOS Y TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACIÓN Y LA COMUNICACIÓN (TIC)

Competencia en Manejo de Información (CMI)

  • Acceder a información de manera efectiva y eficiente, evaluarla crítica y competentemente y hacer uso de ella de manera acertada y creativa para el problema o tema que se está trabajando
  • Tener conocimientos fundamentales de los temas éticos y legales involucrados en el acceso y uso de información

Alfabetismo en medios

  • Entender cómo se construyen los mensajes mediáticos, para qué propósitos y con cuáles herramientas, características y convenciones
  • Examinar cómo las personas interpretan los mensajes de medios de manera diferente, cómo se incluyen o excluyen en ellos valores y puntos de vista y de qué manera pueden influenciar los medios creencias y comportamientos
  • Tener conocimientos fundamentales de los temas éticos y legales involucrados en el acceso y uso de información

Competencia en TIC

  • Utilizar adecuadamente tecnologías digitales (TIC), herramientas de comunicación o de redes para acceder, manejar, integrar, evaluar y generar información con el objeto de funcionar en una economía del conocimiento
  • Utilizar las TIC como herramientas para investigar, organizar, evaluar y comunicar información además de poseer una comprensión fundamental de los temas éticos y legales involucrados en el acceso y uso de información

4. HABILIDADES PARA LA VIDA PERSONAL Y PROFESIONAL

  • Flexibilidad y adaptabilidad
  • Iniciativa y auto dirección
  • Habilidades sociales y transculturales
  • Productividad y confiabilidad
  • Liderazgo y responsabilidad

SISTEMAS DE APOYO PARA EL SIGLO XXI

Los elementos que se describen a continuación corresponden a los sistemas críticos necesarios para asegurar la competencia de los estudiantes de hoy en el logro de las habilidades del Siglo XXI. Los estándares, evaluaciones, currículos, estrategias de enseñanza, desarrollo profesional y ambientes de aprendizaje para el Siglo XXI, deben alinearse para que puedan generar un sistema de apoyo que permita alcanzar los logros requeridos por los estudiantes actuales.

1. Estándares para el Siglo XXI

    • Se enfocan en habilidades, conocimiento de contenido y competencia del Siglo XXI
    • Construyen comprensión a través de, y entre, las asignaturas curriculares básicas, así como en temas interdisciplinarios del Siglo XXI
    • Enfatizan la comprensión profunda en lugar del conocimiento superficial
    • Cautivan a los estudiantes con datos y herramientas del mundo real y con expertos que se van a encontrar en la educación superior, en el trabajo o en el curso de la vida; los estudiantes aprenden mejor cuando se comprometen activamente en la solución de problemas significativos
    • Tienen en cuenta mediciones de habilidad, múltiples.

2. Evaluaciones/valoraciones para habilidades del Siglo XXI
El Consorcio sigue enfocándose en un aspecto crítico de la educación: la evaluación de las habilidades del Siglo XXI. El Consorcio está trabajado en la articulación y construcción de consenso, a nivel nacional, en el tema de la evaluación de estas habilidades para asegurar que se mide tanto el contenido como las habilidades que ayudarán a preparar a los estudiantes para enfrentar las demandas de la comunidad global y de los puestos de trabajo del mañana.
Para avanzar esta comprehensiva agenda que se centra en la evaluación educativa que apoya las habilidades para el Siglo XXI, el
Consorcio para las habilidades del Siglo XXIpublicó "Evaluación de habilidades para el Siglo XXI: panorama actual" (The assessment of 21st Century Skills: The Current Landscape) y la herramienta en línea: Assess21 [1].
Este año el Consorcio está trabajando de cerca con CCSSO [2] en las múltiples iniciativas de estos últimos que atienden la evaluación formativa.

3. Currículo e instrucción en el Siglo XXI

  • Enseñan habilidades para el Siglo XXI, de manera sutil en el contexto de las asignaturas curriculares básicas y de los temas interdisciplinarios del Siglo XXI
  • Se enfocan en ofrecer oportunidades para aplicar las mencionadas habilidades de manera transversal en los contenidos de las áreas y en promover aprendizaje basado en competencias
  • Facilitan métodos de aprendizaje innovadores que integren el uso de tecnologías de apoyo, enfoques basados en indagación y solución de problemas y destrezas intelectuales de orden superior
  • Promueven la integración de recursos de la comunidad, por fuera de la Institución Educativa

4. Desarrollo profesional para el Siglo XXI

  • Se centran en tácticas para que los docentes puedan aprovechar oportunidades para integrar habilidades para el Siglo XXI, herramientas y estrategias de enseñanza dentro de sus prácticas en el aula y ayudarlos a identificar cuáles actividades pueden reemplazar o darles menor importancia
  • Balancean la instrucción directa con métodos de enseñanza orientados a realizar proyectos
  • Ilustran de qué manera una comprensión profunda de los conceptos de un tema puede realmente mejorar la solución de problemas, el pensamiento crítico y otras de las habilidades para el Siglo XXI
  • Promueven comunidades de aprendizajes del Siglo XXI para profesionales que sirvan de modelo de los tipos de aprendizaje en el aula que mejor promueven en los estudiantes las habilidades para el Siglo XXI
  • Cultivan la habilidad del docente para identificar estilos particulares de aprendizaje en sus estudiantes, inteligencias, fortalezas y debilidades
  • Ayudan a los docente a desarrollar sus habilidades en el uso de diferentes estrategias, tales como evaluación formativa, para llegar a una diversidad de estudiantes y para crear ambientes que apoyen en forma diferenciada la enseñanza y el aprendizaje
  • Apoyan la evaluación continua del desarrollo en los estudiantes de competencias para el Siglo XXI
  • Promueven que se comparta el conocimiento entre comunidades de docentes mediante comunicaciones presenciales, virtuales o mixtas
  • Utilizan un modelo escalable y sostenible para el desarrollo profesional

5. Ambientes de aprendizaje para el Siglo XXI

  • Generan prácticas de aprendizaje, de apoyo humano y de ambiente físico que pueda apoyar la enseñanza /aprendizaje de los logros de las competencias para el Siglo XXI
  • Apoyan comunidades de aprendizaje que permitan a los educadores colaborar, compartir mejores prácticas e integrar las habilidades para el Siglo XXI dentro de las prácticas de aula
  • Promueven el que los estudiantes aprendan en contextos del Siglo XXI, relevantes y reales (por ejemplo, con aprendizaje basado en proyectos u otros trabajos prácticos).
  • Permiten el acceso equitativo a herramientas de aprendizaje, recursos y tecnologías (TIC) de calidad
  • Ofrecen arquitectura y diseño de interiores del Siglo XXI para el aprendizaje en grupos, equipos y personas
  • Dan soporte a una comunidad más extensa y a una participación internacional , tanto de manera presencial como en línea

NOTA DEL TRADUCTOR:
Como el documento original fue escrito para anglo parlantes y la traducción es para hispano parlantes, las referencias al idioma inglés en el original las hemos reemplazado por español.
http://www.21stcenturyskills.org/index.php?option=com_content&task=view&id=254&Itemid=120


NOTAS DEL EDITOR:
[1] ASSESS21 es una base de datos (repositorio) de evaluaciones de habilidades para el Siglo XXI orientada a proveer información actual para legisladores, educadores, investigadores y otras personas interesadas en este tema. Fue desarrollada por el Consorcio de Habilidades para el Siglo XXI, organización que invita a los diseñadores de evaluación a enviar nuevos instrumentos de valoración para incluirlos en esta base de datos.

[2] El (CCSSO, por su sigla en inglés) es una organización sin ánimo de lucro que provee liderazgo, sensibilización y asistencia técnica en temas educativos importantes. Promueve la realización de acuerdos entre sus miembros con respecto a temas educativos de actualidad y comunica sus puntos de vista a organizaciones cívica y profesionales, agencias federales, legisladores y al público en general.http://www.ccsso.org/

CRÉDITOS:
Traducción realizada por EDUTEKA de apartes del documento
21st Century Student Outcomes”, publicado por el Consorcio de Habilidades Indispensables para el Siglo XXl. http://www.21stcenturyskills.org

Publicación de este documento en EDUTEKA: Septiembre 01 de 2007.
Última modificación de este documento: Septiembre 01 de 200
7.

La educación de la odontología en Costa Rica… un viraje a la educación por competencias

Autor:
Dr. Adrián Gómez Fernández

La educación costarricense superior ha tenido la influencia primordial del modelo tradicional de enseñanza, donde los cursos son impartidos de manera magistral y donde la memorización es el principal método de aprendizaje. La carrera de odontología no es ajena a este tipo de metodología, la cual ha recibido una fuerte crítica en los últimos años, ya que se ha evidenciado que no es capaz de fomentar en los alumnos buenos hábitos de aprendizaje, no propicia una cultura de auto-aprendizaje y de adquisición de nueva información (Plasschaert , 2002).

Es por ello, que el tema de las competencias en la educación ha pasado a ser para las Universidades y Centros de Educación un tema central, considerando su tarea de formadoras de nuevos profesionales (Bozo, 2006). Con este modelo se pretende la formación de sujetos integralmente desarrollados, que muestren desempeños competentes y pertinentes con la problemática social y productiva para que promuevan el desarrollo de la sociedad. Se sustenta en los cuatro pilares para la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender ser (Delors, 1997), fundamentado en un enfoque holístico que enfatiza en el desarrollo constructivo de habilidades, conocimientos y actitudes que permitan a los estudiantes insertarse adecuadamente en la estructura laboral y adaptarse a los cambios y reclamos sociales (Marín, 2003).

Este cambio de visión en la educación ha venido a formar parte de la nueva estrategia de algunas universidades nacionales en las que se imparte la carrera de odontología. El decano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Costa Rica, Dr. Carlos Filloy y la decana de la Facultad de Odontología de la Universidad ULACIT, Dra. Mariela Padilla, impulsan de manera constante a su cuerpo docente para que éste obtenga conocimientos en educación, así como de las nuevas tendencias educativas para la formación de futuros profesionales. Esto con el fin de dejar de lado aquél profesional en salud, muy capaz en su labor profesional, con bastante conocimiento y experiencia, pero que al intentar enseñar o explicarle a los estudiantes, no logran transmitir el conocimiento.

Al mismo tiempo, la carrera de odontología se ve fuertemente impactada por la evolución constante de conocimiento, así como por los avances en la biotecnología y de las ciencias biomédicas, que han obligado que los planes curriculares sean rediseñados para irse adecuando.
En los últimos 20 años el contenido de los planes de estudio en odontología ha aumentado paulatinamente con el objetivo de cubrir los nuevos conocimientos y desarrollos, pero en la mayoría de los casos sin cambiar la metodología de enseñanza/ aprendizaje. Esta sobrecarga de contenidos ha tenido lugar tanto en las materias básicas y médicas, como en las puramente odontológicas (ANECA, 2004).

Para seguir con el cambio hacia una educación por competencias en la carrera de odontología en las distintas universidades, es necesario que se siga promoviendo por parte de las jefaturas de las facultades la capacitación de los docentes, así como la evaluación constante de los planes de estudio, con el fin de incorporar nuevas formas de enseñanza y de evaluación. Rediseñar los curriculums para que sean capaces de integrar de forma más armónica los conocimientos básicos aprendidos en los primeros años de estudios, ciencias básicas, con los propios de la odontología, y dejar de lado esa independencia que provoca que las enseñanzas iniciales en la carrera sean en algunas ocasiones irrelevantes para el estudiante.
La educación por competencias viene a dar un giro a la educación en la carrera de odontología. El proceso de cambio ha comenzado, pero está en las instituciones, docentes y alumnos en que se ponga en práctica.

Bibliografía
Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) (2004). Libro Blanco. Título de Grado en Odontología. Informe de la Comisión de Evaluación del diseño del Título de Grado en Odontología. Madrid. Consultado el 12 de agosto en http://www.aneca.es/media/150344/libroblanco_odontologia_def.pdf.

Bozo, J. 2006. Diseñando módulos para un curriculum basado en competencias. Universidad Católica de Valparíso. Chile. Consultado el 9 agosto en http://www.tecnocam.org.sv/tecnocam/ciesc_75.pdf


Delors, J. et al. (1997). La educación encierra un tesoro. Informe para la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo Veintiuno. París, UNESCO. Consultado el 10 de agosto en http://www.unesco.org/education/pdf/DELORS_S.PDF.

Marín, R. (2003). El Modelo Educativo de la UACH: Elementos para su Construcción. México: UACH/Dirección Académica. Consultado el 10 de agosto http://comunidad.uach.mx/wgutierr/modeloeducativoUACH.pdf

Plasschaert A, et al (2002). Development of professional competences. Eur J Dent Educ ; 6 (suppl. 3). Consultado el 14 de agosto en http://faculty.ksu.edu.sa/hisham/Documents/Medical%20Education/English/Dental%20Education/92.pdf.